Impuestos incluidos.
Nora corta telas y viste cuerpos mientras descose y desnuda el suyo: un cuerpo marcado por el deseo y el paso del tiempo. Rodeada de arte, objetos detenidos y vínculos frágiles, su vida parece suspendida en un equilibrio precario entre lo que fue y lo que aún late. Ánimo de mi cuerpo es una novela íntima y sensorial que explora la feminidad como territorio de memoria, percepción y conciencia. Con una prosa que bordea la poesía, Paula Stilstein construye un relato introspectivo y atmosférico, cercano a Clarice Lispector en su profundidad interior, a María Gainza en su mirada artística y a Marguerite Duras en su reflexión sobre la corporalidad y el tiempo.
«Ella no insiste. Le da la teta a su hijo bajo la lluvia. Quiero que me lo preste un ratito, que me deje darle el pecho, dormirme junto a él, y olerle la cabecita, y pasar mi mejilla por su pelo insignificante, y restregarme la nariz en su cuello, y decirle amor, amor mío, ¡cuánto te quiero! Pero no hay virtud de bien en su presencia. No me lo va a dejar en brazos. Se va. Se está yendo. Mi no hijo se va por la calle, sentado en una mochila de algodón sobre el pecho de su madre. Siento mi palidez, como la palidez del susto, y la palidez de la fiebre y del nacimiento. ¡Pero tú! Das la impresión de algo hermoso. Pero mirá, mirá, mirá tu vacuidad, tus pistilos bajo pétalo, bajo carne blanda de lo hermoso. Espero que me mire. No me mira. ¡Cuánta desilusión! ¡Cuánta verdad esta cantidad de desilusión! Cuánta verdad en el romance de esta idea asquerosa, podrida, que brilla, sin embargo. Una noche negra y una vela encendida. Eso es un bebé».
«Una preciosa aproximación poética a negarse a desaparecer».
María Zaragoza
«Paula Stilstein ha creado un personaje misterioso y cristalino a partes iguales, una suerte de Penélope contemporánea que teje y desteje el tiempo no en un sudario sino en su propia piel. Su estilo es tan sutil como diáfano, como si estuviera viendo la realidad a través de un ojo de buey... nunca mejor dicho».
Lluís Ruiz